Más de 35 habitantes
de la calle, que viven en el rio arzobispo; se reúnen con una escoba y una
bolsa y se dan a la tarea de limpiarlo, cuidan que no arrojen desechos que los
habitantes botan a la calle, las hojas caídas de los árboles y los objetos que
se encuentran en el rio, dedicando así todo su esfuerzo por la limpieza del
caño y el ambiente.
Gracias al apoyo voluntario de cada uno de
estos habitantes de la calle se mantiene este rió limpio y la zona un poco más
segura; ya que se dedican a cuidar también a todos los residentes del barrio
Teusaquillo.
Este gran proyecto se realiza gracias al
apoyo del Instituto de Estudios en Comunicación y Cultura (Ieco) de la
Universidad Nacional, a la Alcaldía Local (Bogotá humana) y al convenio de la
localidad de Teusaquillo. Gracias a este gran apoyo les han brindado talleres y
capacitaciones, que no solo resuelven un problema ambiental, sino que plantean una estrategia para aminorar
la situación de inseguridad que manifestaban los vecinos del sector y se
sienten satisfechos por prestar un servicio a la sociedad, tener una nueva
visión de la vida y la búsqueda de un trabajo digno.
Estos guardianes tienen un horario de 2 pm a
6 pm, cuatro veces a la semana se reúnen en la Casa Museo Jorge Eliécer Gaitán,
cerca al rio; se visten con su uniforme verde, que los identifica como vigías
ambientales, y escuchan respectivamente las instrucciones dadas por sus
“profes”, que los guían y acompañan en su labor. Diariamente el programa les paga 8.500 pesos por su jornada
de aseo al rio pero la mayor paga para ellos es ser útiles a la sociedad y
cambiar los pensamientos que tienen de ellos.
Esto resalta el gran valor como personas que
tienen en la sociedad, no solo su amabilidad sale a la luz, su dedicación y
esfuerzo por un mundo mejor es lo que hace este proyecto no solo bueno para la
comunidad que habita en el sector, ni para Bogotá como capital de Colombia,
sino para cada uno de ellos; que con amor y alegría realizan esta limpieza,
concientizan, cuidan a los habitantes.
Lo que quiero no es solo resaltar esta gran
labor que mantienen ellos día a día, sino logar que sigan apoyando este gran
proyecto que estará próximo a finalizar, pero que recibirá firmas para que continúe
progresando, no solo por los guardianes del medio ambiente, sino por nosotros
que queremos una Bogotá limpia.